martes, enero 12, 2010

Tijuana de nuez

En esta ocasión les dejo dos fragmentos de un famoso blog que se llama recolectivo, de seguro muchos lo siguen, en fin, una razón por la que decidí postearlos es por que hablan de mi ciudad natal y yo la amo (El estar fuera de casa me dió una especie de atracción sobre todo lo relativo ó cercano a BC)

Consejos para ser admitido en la aristocracia regia y tijuanense

TJ

Si en Tijuana aspiras a la aristocracia, basta con que tengas un poco de dinero. Cómo y cuándo lo ganaste no importa. Esas cosas en Tijuana no se preguntan. En cualquier caso, hay muchísimas probabilidades de que sea dinero mal habido y eso es algo que se sobreentiende. También hay muchas posibilidades de que tu dinero se esfume en cuestión de meses o acaso días, o que lo pierdas apostando en Caliente o Viejas Casino. En Mexicali y aún en Ensenada hay ridículas aristocracias ranchiles a las que les importan los apellidos. En Tijuana nadie te pregunta ni cómo te llamas. Dónde estudiaste es lo de menos. De hecho, ni siquiera importa si fuiste a alguna universidad. Aquí los gobernantes no suelen tener título y ser absolutamente inculto es un símbolo de estatus. Eso sí, debes tener tu tarjeta de Sentri, dejarte ver por Fashion Valley, los restaurantes del Gaslamp y cada cierto tiempo en Dinsney. Las Vegas, obvia decirlo, es imprescindible, sobre todo en peleas de box. Tener un palco en Pecto Park y estar a la última moda en jerseys y gorras de los Padres de San Diego también es recomendable. Si no te alcanza para tener guarura o carro blindado, la epidemia de secuestros justifica que no traigas un carro del año. Después de todo, nunca está mal aparentar un poco de pobreza.

Aquí empieza la patria.

“Aquí Empieza la Patria”, se lee en el escudo de nuestra querida Tijuana. Aquí empieza hoy (mañana quién sabe) aquí ha empezado y aquí… empezó a empezar en 1848, cuando el tratado Guadalupe-Hidalgo nos mutiló ese vasto Norte vacío, deshabitado e improductivo. Entonces no había Tía Juana, ni calle Olvera, ni putas en la Coahuila. No había línea, ni migras, ni base naval. Faltaban pocos años para que Occidente empezara a masturbarse con el sueño californiano y los primeros mineros maricones llegaran a San Francisco a darse por culo mientras se agachaban a recoger metales preciosos. Si aquí empieza la Patria, lo coherente es pensar que aquí empezamos a venderla (o a comprarla) o a ofrecerla al mejor postor o más bien dicho al postor, porque hablar del mejor significa que hay varios en la puja y a mí me late que hoy en día no hay ningún comprador en la lista. Nuestros primeros 16 kilómetros de mexicano litoral (o 103 si es que te quieres seguir derechito a Ensenada) están en venta o en renta o en usufructo o en remate judicial. La fiebre inmobiliaria parió condominios de lujo con dinero virtual...

... San Diego puede parecer bonito, pero es aburrido y anorgásmico. San Diego es el equivalente a una novia guapa que coge muy mal o que simplemente no coge nunca. Tijuana, en cambio, es la novia fea que te da el cogidón de tu vida y que te acaba por resultar la más buena, la más apetecible y de la que acabas perdidamente enamorado, adicto, enculado...

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